Cartografiar el halqʼeméylem
Beca SSHRC Explore · 2025–2026 · Investigadora principal
La University of the Fraser Valley se levanta en territorio Stó:lō. El halqʼeméylem está escrito en sus paredes. Este estudio preguntó qué clase de escritura es esa.
La pregunta
Cada vez más instituciones colocan lenguas indígenas en su señalización, y resulta fácil leerlo como un reconocimiento sin más. La investigación sobre paisajes lingüísticos sugiere que casi nunca es tan simple. Una lengua puede estar presente en una pared y estar haciendo cosas muy distintas: nombrar un edificio, traducir una palabra ya dada en inglés, marcar un espacio ceremonial, o efectivamente decirle algo a alguien que necesita saberlo.
La pregunta, por tanto, no era si el halqʼeméylem es visible en UFV; lo es. La pregunta era: quién lo puso ahí, dónde aparece y qué se le pide que haga.
Método
Entre enero y julio de 2026 fotografié la señalización de los campus de Abbotsford y Chilliwack. Cada letrero se registró con su edificio, su emplazamiento, su autoría, las lenguas presentes y la cantidad de halqʼeméylem que contenía, desde un nombre propio aislado hasta una frase completa. Los letreros se codificaron según fueran top-down (producidos por la institución) o bottom-up (producidos por estudiantado, personal o comunidad), y según su función fuera indexical, informativa o ambas.
La recogida de datos se cerró el 15 de julio de 2026. El corpus está completo y no se ampliará.
Corpus: se registraron 228 fotografías. De ellas, 124 forman el corpus contabilizado, documentado en 14 edificios de dos campus; las 104 restantes son imágenes contextuales o duplicadas, visibles en el mapa como referencia pero excluidas de los conteos. De los 124 letreros contabilizados, 118 (95%) llevan halqʼeméylem. El corpus se construyó rastreando la señalización en busca de halqʼeméylem, de modo que esta cifra describe la composición de lo documentado, no la proporción de toda la señalización del campus que lleva la lengua.
Lo que muestra el corpus
Destacan tres patrones.
Aquí el halqʼeméylem es casi enteramente institucional. De los 118 letreros que lo llevan, 106 (90%) son top-down, producidos por la universidad, y solo 12 son bottom-up, hechos por estudiantado, personal o grupos del campus. La lengua aparece donde la institución la ha colocado. No ha sido adoptada por la señalización improvisada que un campus genera por su cuenta: los volantes, las notas en las puertas, los carteles hechos a mano.
Está sobre todo en interiores. 101 de los 124 letreros son interiores, frente a 23 exteriores. El halqʼeméylem es visible en gran medida para quien ya está dentro de la institución, y no para quien se acerca desde la calle.
Nombra más de lo que dice. Por función, los letreros se inclinan hacia lo indexical más que hacia lo informativo: 66 marcan identidad o lugar, 33 transmiten información y 19 hacen ambas cosas. La mayoría sitúa el halqʼeméylem junto al inglés, y normalmente después; muy pocos están solo en halqʼeméylem.
Nada de esto vuelve insincera la señalización. Sí sugiere que visibilidad y uso son logros distintos, y que un paisaje lingüístico puede registrar las intenciones de una institución con más nitidez que la práctica cotidiana de una comunidad.
El mapa
Todos los letreros del corpus están representados abajo, con su fotografía, su codificación y su ubicación.
Resultados
2026
Manuscrito en preparaciónEn curso
Análisis completo del corpus.
2026
Reading the walls, rethinking the world: Regenerative pedagogies through linguistic landscapes
ConnectED 2026, University of the Fraser Valley.
2026
Informe comunitario
Hallazgos preliminares compartidos con UFV y con socios comunitarios.
Agradecimientos
Esta investigación contó con el apoyo de una beca SSHRC Explore gestionada por la University of the Fraser Valley y de un premio Changemaker TIPP del Teaching and Learning Centre de UFV. Se llevó a cabo en el territorio no cedido de los pueblos Stó:lō, cuya lengua es el objeto de este estudio y a quienes pertenece.